La droga decomisada por la Policía Nacional y Vigilancia Aduanera estaba oculta en unos palés con productos de limpieza que iban a ser enviados al Reino Unido.

Los tres ciudadanos británicos detenidos la semana pasada por un alijo de cien kilogramos de cocaína decomisado en una nave de Almoradí por la Policía Nacional y Vigilancia Aduanera ingresaron en prisión el pasado viernes tras pasar a disposición judicial en Orihuela, mientras que los dos españoles quedaron en libertad con cargos. La droga incautada estaba camuflada en un cargamento de productos de limpieza que iba a ser enviado al Reino Unido.
Fuentes del Tribunal Superior de Justicia (TSJ) de la Comunidad Valenciana ha confirmado a este diario que el magistrado de la Plaza número 1 de la sección de Instrucción del Tribunal de Instancia de Orihuela acordó prisión provisional comunicada y sin fianza para tres detenidos y libertad para otros dos arrestados, con medidas cautelares de retirada de pasaporte y personación periódica ante el juzgado.
Los cinco, tres de ellos defendidos por los abogados Francisco Miguel Galiana Botella y Jorge Martínez Navas, han quedado investigados en una causa abierta por los delitos de organización criminal y contra la salud pública (notoria importancia), según el TSJ.
La operación antidroga culminada con éxito tuvo lugar el pasado 21 de julio por la tarde en el Polígono de Las Maromas en Almoradí y fue llevada a cabo por agentes de la Unidad de Drogas y Crimen Organizado (UDYCO) de la Brigada Provincial de Policía Judicial de Alicante, del Grupo de Respuesta Especial contra el Crimen Organizado –Greco Levante- de la UDYCO central y de Vigilancia Aduanera de la Agencia Tributaria de Alicante.
Transacción de droga
El dispositivo se desplegó sobre una nave de Almoradí que ya había sido investigada en el pasado por la Policía Nacional. Los investigadores tuvieron conocimiento de que podría producirse ese día en dichas instalaciones una transacción importante de droga que iba a ser enviada a otro país y establecieron un operativo de vigilancia discreta en el entorno de la nave.
Los agentes observaron que en la puerta de la nave había estacionada una furgoneta y que dos personas salieron en varias ocasiones de las instalaciones y accedieron al vehículo para manipular algo en el interior. Los sospechosos, cada vez que salían, trataban de verificar con la mirada que no estaban siendo vigilado y al final los agentes optaron por aprovechar que la puerta de la nave estaba entreabierta para inspeccionarla e identificar a la personas que había dentro.
Al entrar en la nave salía uno de los sospechosos, el cual, al ver a los agentes con chalecos de Policía y Aduanas, se metió corriendo pese a las advertencias de los policías. Los agentes identificaron en el interior de la nave a dos británicos que alegaron que estaban esperando la llegada de un camión para recoger dos palés con destino al Reino Unido que contenían productos de limpieza.
Durante la inspección de la nave los agentes observaron dos palés con cajas de cartón que contenían productos de limpieza como friegasuelos o suavizantes y una vez revisada a fondo toda la mercancía encontraron varias cajas cerradas con cien pastillas de cocaína de aproximadamente un kilogramo de peso cada una.
Los dos británicos fueron detenidos y durante la inspección llegó al polígono un camión cuyo conductor explicó a la Policía que tenía un encargo de recoger tres palés con un peso declarado de dos toneladas y con destino Irún. El camionero relató asimismo que había hablado por teléfono con una persona inglesa que figuraba en la orden de transporte y le dijo que estaba yendo a la nave porque no le respondían al teléfono los dos británicos que estaban dentro.
El camionero se quedó esperando la calle y los investigadores continuaron con el dispositivo de vigilancia ante la previsible llegada de más implicados. Poco después aparecieron dos turismos que realizaron varias pasadas por la zona para tratar de verificar que no había vehículos policiales y cuando creyeron que estaban seguros se detuvieron.
En un vehículo iban dos españoles que se quedaron fuera de la nave y en el otro coche viajaba el británico que había llamado al camionero que debía recoger los palés. Este último intentó acceder a la nave y fue arrestado, igual que los dos españoles, los cuales trataron sin éxito de darse a la fuga.
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